La Asociación de Productores y Distribuidores de Energía de Galicia (APYDE), fue constituida el 7 de Marzo de 1980 bajo las normas fijadas en la Ley 19/1977 y Real Decreto 876/1977.

APYDE agrupa a 30 empresas distribuidoras de energía eléctrica, que representan más del 95% de las empresas distribuidoras de Galicia y que abastecen de energía eléctrica a casi 100.000 usuarios, principalmente en núcleos rurales y zonas de alta dispersión geográfica. Se trata de pequeñas y medianas empresas (Pyme) en su mayoría y algunas microempresas, con capital 100% gallego y que generan 150 empleos directos y más de 600 indirectos. Algunas de estas empresas están relacionadas con empresas productoras y comercializadoras de energía eléctrica.

Las empresas de distribución que forman parte de APYDE están presentes en 90 Concellos de Galicia, lo que es un claro ejemplo de la gran dispersión geográfica de la distribución eléctrica de las empresas de APYDE.

A Baña
A Capela
A Estrada
A Lama
A peroxa
A Teixeira
Abegondo
Agolada
Ames
Arteixo
Arzúa
As Pontes
Avión
Baños de Molgas
Bayona
Boqueixón
Bóveda
Cabañas
Caldas de Reis
Camariñas
Carballedo
Carballo
Carral
Castro Caldelas
Cerceda
Cerdido
Cesuras
Cotobade
Covelo
Cuntis
Fene
Forcarei
Fornelos de Montes
Frades
Gondomar
Illa de Arousa
Lalín
Laracha
Laxe
Mazaricos
Melide
Melón
Mesía
Moeche
Mondariz
Mondariz Balneario
Narón
Neda
Negreira
O Pino
Ordes
Oroso
P andeme de Allariz
Padrenda
Pazos de Borbén
Ponteareas
Pontecaldelas
Pontedeva
Pontevedra
Quintela de Leirado
Ribadavia
Salceda
Salvaterra de Miño
San Sarduniño
Santa Comba
Santiago de Compostela
Santiso
Silleda
Somozas
Tomiño
Tordoia
Touro
Tui
Val do Dubra
Valdoviño
Vedra
Verea
Vila de Cruces
Vilamarín
Vilanova de Arousa
Vimianzo
Xunqueira de Ambia
Zas

Mapa Asociados Apyde

Zonas y Concellos distribución empresas APYDE

Antecedentes

A finales del siglo XIX muchas comarcas rurales eminentemente agrarias, alejadas de las concentraciones urbanas, resultan poco atractivas para la incipiente industrialización. El campesino se ve inmerso en un contexto socio-económico ante el cual carece del equipamiento más elemental.

Surgen entonces las primeras empresas hidroeléctricas, promovidas por hombres cuya iniciativa perdurará hasta nuestros días, cumpliendo con una labor esencial en el desarrollo económico del campo gallego.

Se parte, en un principio, de pequeñas centrales hidroeléctricas de baja potencia instaladas sobre agua fluyente, que suministran energía a molinos, fábricas de harina, aserraderos, etc. Más tarde, a través de grupos electrógenos, se va a suministrar fluido a reducidas comunidades que carecían de este servicio fundamental.

El origen de la asociación se constituye con 14 empresas que entendieron la necesidad de crear una Asociación para la realización con calidad y eficiencia de su actividad de distribución de energía, principalmente en el medio rural que es donde están implantadas.

Se crea así APYDE como una entidad sin ánimo de lucro que trabaja en beneficio de sus asociados y en defensa de sus intereses en los ámbitos jurídico, económico y técnico, constituyendo un interlocutor válido de los distribuidores gallegos de energía eléctrica tanto en Galicia y como en todo el territorio de España.

EVOLUCIÓN

En la década de los años 70, la electrificación rural presentaba un panorama desolador. En España, más de 230.000 habitantes carecían de energía eléctrica en sus hogares y de ellos 20.000 pertenecían a Galicia; por otra parte, 1.000.000 de gallegos (de entre los 4.000.000 de españoles con el mismo problema) recibían un servicio muy deficiente.

Esta situación ha cambiado en Galicia gracias a las inversiones que se realizaron en los Planes Provinciales, PERGA, PLANER, IRYDA, etc.

DATOS DEMOGRÁFICOS

Un breve análisis de la población gallega nos permite definir el mercado de expansión de las empresas agrupadas en APYDE.

Una de las mayores dificultades con que se encuentran nuestras empresas, es la enorme dispersión de viviendas y del escaso número de habitantes por entidad de población, que existen en Galicia.

Producción y prestación de servicio

Este tipo de empresas han subsistido por su enorme necesidad en las zonas donde prestan servicios y, sobre todo, porque su reducida dimensión les ha permitido estar más cerca de los problemas de electrificación rural trat ando siempre de darles una solución inmediata.

Empresas pertenecientes a APYDE han recuperado pequeñas centrales hidráulicas de bajo coste social; con su servicio cubre un importante número de Entidades Singulares de Población, suministr ando fluido a unos 300.000 habitantes (de los casi 3.000.000 atendidos por empresas distribuidoras), a través de 2.140 centros de transformación, 2.100 Km de Alta Tensión y 4.400 Km de Baja Tensión.

La estructura de mercado APYDE es distinta a la del resto empresas distribuidoras de Galicia y España por distribuir un alto porcentaje de su energía en el medio rural.

Nos encontramos, evidentemente, ante un Servicio Público, y no cabe duda que esta Empresas Eléctricas Distribuidoras de tamaño medio se ajustan perfectamente al tipo de actividad del medio rural gallego, prestándole a cada cliente un rápido y excelente servicio. Es difícil, por ejemplo, que existan retrasos en la contratación y enganche de nuevos suministros en las zonas de distribución de APYDE.

Es importante destacar en este capítulo de servicios, la decisión de las empresas agrupadas en APYDE de optar por la construcción de pequeñas centrales hidroeléctricas (ente 500 y 5.000 Kw), en lugar de enormes presas, sin perturbar el ecosistema ni el microclima característicos de cada zona contribuyendo, de este modo al mantenimiento de una estructura ecológica adecuada.

A pesar de todos los esfuerzos que se han realizado en pro de la electrificación rural el crecimiento de la inversión en infraestructura no ha sido acompañado de un crecimiento de la dem anda de energía; Galicia sigue teniendo un consumo por habitante más bajo que la media nacional. Por ello es también tarea de la Asociación fomentar el consumo de energía en sus zonas de distribución.

APYDE intenta equiparar en calidad el servicio rural al urbano; y para una mejor adecuación a las actuales necesidades del campo gallego se hace perentorio dotarlo de una electrificación de superficie que más adelante sea convenientemente sustituida por una electrificación de profundidad con redes de mayor capacidad y cobertura.

El objetivo último de la Asociación es mejorar el nivel de vida rural, consiguiendo una agricultura electrificada y una industrialización y comercialización óptima de los productos.

Conclusión

Eléctricas Gallegas

El desarrollo económico del campo gallego con la actualización de sus estructuras productivas, requiere una mejor electrificación rural.

Nuestras empresas están en disposición, siguiendo la tendencia manifestada actualmente en Europa, de atender las necesidades eléctricas del medio rural a través de pequeñas zonas autónomas, y de ofrecer soluciones válidas para que, definitivamente, el progreso y el bienestar lleguen a la población rural de Galicia, tan desasistida de los servicios imprescindibles para su desarrollo.

Confiamos que las Administraciones Autonómica y Central apoyen la labor de nuestras empresas.

La Electrificación rural es nueva vocación de futuro.